FANDOM



OrigenEditar

El termino, que se deriva de la geometría, donde indica la correspondencia, punto por punto, entre una figura en el espacio y una figura plana, tiene diferentes usos según el ámbito disciplinario en el que se lo adopto, y un significado especifico en psicoanálisis, donde indica la operación mediante la cual un sujeto localiza fuera de (externalización), en personas o cosas, aquello que rechaza o no reconoce como propio.

PsicologíaEditar

A partir de la hipótesis de que exista una correlación entre mundo interior (innenwelt) y mundo circundante (umwelt), que cada uno interpreta a partir de su propio mundo interior; se elaboran técnicas proyectivas en las que el sujeto, enfrentado a estímulos ambiguos, debe proporcionar respuestas interpretativas que, adecuadamente decodificadas, permiten identificar los rasgos esenciales de su personalidad.

PsicoanálisisEditar

Sigmund FreudEditar

Mecanismo de defensa inconsciente con el que el sujeto reacciona ante excitaciones desagradables de las que no puede escapar, negándolas como propias y atribuyéndolas a cosas o personas externas. Para S. Freud la proyección es la base de la superstición, de la mitología, y del animismo:

“Creo, de hecho, que buena parte de la concepción mitológica del mundo, que penetra hasta las religiones más modernas, no es otra cosa que ‘psicología proyectada al mundo exterior’. El oscuro discernimiento de factores psíquicos y constelaciones de lo inconsciente se espeja […] en la construcción de una ‘realidad suprasensible’, que la ciencia debe volver a mudar en psicología del inconsciente” (1901 [1976: 251]).

El mecanismo proyectivo, para Freud, actúa en la paranoia en la cual el sujeto atribuye a otros representaciones intolerables que desconoce en sí mismo, pudiendo actuarlas bajo la apariencia de una acción de defensa de sus enemigos; en la fobia, donde

“El yo se comporta como si el peligro del desarrollo de la angustia no le amansase desde una moción pulsional, sino desde una percepción, y por eso puede reaccionar contra este peligro externo con intentos de huida: las evasiones fóbicas” (1915 [1976: 181])

en los celos proyectivos, donde el sujeto se defiende del propio deseo de ser infiel imputando la infidelidad a su pareja. Freud, basándose en su propia concepción de la pulsión, establece:

  • Un acoplamiento entre introyección y proyección, donde el yo “Recoge en su interior los objetos ofrecidos en la medida en que son fuente de placer, los introyecta (según la expresión de Ferenczi [1909], y, por otra parte, expele de si lo que en su propia interioridad es ocasión de displacer)” (1915 [1976: 130])


  • Una relación entre represión y proyección, articulada en la siguiente forma: en las neurosis obsesivas la defensa primaria consiste en la represión del recuerdo patógeno y en su sustitución con un síntoma primario de defensa, que es la desconfianza en sí mismo; en la paranoia la represión se da con la proyección hacia el mundo exterior por medio de un mecanismo primario de defensa, que es la desconfianza en los demás. Cuando el mecanismo de defensa fracasa se produce el delirio, que puede descifrarse como un regreso de lo reprimido desde afuera.


Anna FreudEditar

Anna Freud, implicando la diferenciación entre interno y externo, sostiene que:

“la introducción y la proyección aparecen en la época que sigue a la diferenciación entre el yo y mundo externo” (1936: 185),

Mientras M. Klein asume el mecanismo de introyección y proyección del objeto “bueno” y “malo” como aquello que permite efectuar la distinción entre interno y externo.

Psicología AnalíticaEditar

Para C. G. Jung

“la proyección es un proceso de desasimilación, en cuanto un contenido subjetivo es extraído por el sujeto e incorporado, por así decirlo, en el objeto. Puede tratarse tanto de contenidos dolorosos, incompatibles, de los cuales el sujeto se deshace mediante la proyección, como de valores positivos que por cualquier motivo resultan inaccesibles para el sujeto, por ejemplo por devaluación de si” (1921: 473)

Jung distingue una proyección pasiva y una activa:

“La primera es la forma habitual de todas las proyecciones patológicas y de muchas de las normales, que no surgen de una intención sino que no son más que un proceso que ocurre automáticamente. La segunda forma se encuentra como elemento esencial del acto de identificación. La identificación es realmente, en su complejidad, un proceso de introyección, ya que sirve para poner al objeto en intima relación con el sujeto. Para establecer esta relación el sujeto separa de si un contenido, por ejemplo un sentimiento y lo transfiere al objeto, el cual es reavivado y así incluye al objeto mismo en su propia esfera subjetiva” (1921: 473)

PsicosomáticaEditar

En este ámbito se habla de proyección a propósito de la transferencia de un estado de tensión hacia un órgano del cuerpo, fijándolo en el nivel orgánico con el fin de desconocer el origen afectivo.

PsicofisiologíaEditar

En este ámbito se entiende por proyección un movimiento del centro hacia la periferia por lo que, por ejemplo, las sensaciones olfativas están localizadas por proyección en el nivel del aparato receptor, o bien en la posición que el objeto estimulo ocupa en el espacio, en lugar del punto de estimulación del cuerpo.

NeurologíaEditar

Por proyección se entiende la correspondencia entre estructura central y estructura periférica, por lo que se dice que un área cerebral constituye la proyección de un aparato somático receptor o efector en sentido centrípeto o centrifugo

FenomenologíaEditar

En este ámbito se rechaza el concepto de proyección porque se considera que la psique esta originalmente abierta hacia el mundo, y no que es un aparato interior de donde ideas y sentimientos pueden ser extraídos y referidos desde afuera. Para la fenomenología en la base del concepto de proyección existe el supuesto naturalístico que concibe las cualidades psíquicas como objetos físicos, por lo que se sostiene que es posible desplazar un sentimiento o una idea tal como se desplazan las cosas, olvidando que sentimientos e ideas están originalmente referidos hacia el mundo.

BibliografíaEditar

Abt; L.E. y L. Bellak (1961)

Alexander, F. (1950)

Boss, M. (1957)

Ferenczi, S. (1909)

Freud, A. (1936)

Freud, S. (1901)

Freud, S. (1910)

Galimberti, U. (1979)

Jung, C. G. (1921)

Klein, M. (1978)

Murstein, J.B. (1965)
El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.