FANDOM


DefensaEditar

Operación psíquica, en parte inconsciente, en ocasiones coaccionada, ejecutada para reducir o suprimir cualquier turbación que pueda poner en peligro la integridad del yo y su equilibrio interno- Esta dirigida contra:

  • La angustia debida a aumento de tensión instintiva provocada por impulsos que presionan para obtener gratificación
  • La angustia debido a presiones morales y amenazas del superyó
  • La angustia del yo frente a un peligro real.

Freud la definió como:

“designación general de todas las técnicas de que el yo se vale en sus conflictos que eventualmente llevan a la neurosis” (1925 [1976; 153])

La defensa utiliza determinados mecanismo que difieren por su grado relativo de coherencia con la realidad tal como se la percibe. Con base en este principio se identifican defensas

  • Ego-sintónicas: Cuando el mecanismo es coherente con las exigencias del yo
  • Ego-ditónicas: O como las define O. Fenichel “patógenas”, cuando la función yoica de examen de la realidad se interrumpe para ceder el paso a la reutilización de formas arcaicas de pensar, de percibir y de relacionarse con la realidad.

El concepto de defensaEditar

Fue el primer gran descubrimiento del psicoanálisis y perdura como una de sus principales contribuciones.

Es enunciado por primera vez en el ensayo sobre “Las neuropsicosis de defensa” (1894), donde se presenta la hipótesis de que el neurótico y el psicótico, entonces poco difeferenciados, se defienden de las representaciones incompatibles. Freud describe allí tres métodos de defensa en tres formas de enfermedad:

  • La represión, como característica de la histeria
  • La formación reactiva, como característica de la neurosis obsesiva
  • La evasión, como característica de la fobia

Freud, volviendo al argumento en “Inhibición, síntoma y angustia” (1925) escribe:

“En conexión con las elucidaciones acerca del problema de la angustia he retomado un concepto – o, dicho más modestamente, una expresión- del que me serví con exclusividad al comienzo de mis estudios, hace treinta años y luego había abandonado. Me refiero al termino “proceso defensivo” (Abwehrvorgang). Después lo sustituí por el de ‘represión’ (esfuerzo de desalojo), pero el nexo entre ambos permaneció indeterminado. Ahora opino que significara una segura ventaja al recurrir al viejo concepto de ‘defensa’ estipulando que se lo debe utilizar como la designación general de todas las técnicas de que el yo se vale en sus conflictos que eventualmente llevan a la neurosis, mientras que ‘represión’ sigue siendo el nombre de uno de estos métodos de defensa en particular, con el cual nos familiarizamos mas al comienzo, a consecuencia de la orientación de nuestras indagaciones “(1925 [1976: 152-153])

En la historia del psicoanálisis, después de Freud, el siguiente paso fue la publicación de “El yo y los mecanismos de defensa” 1936 de Anna Freud, donde clasifica nueve mecanismos de defensa que su padre describió de manera no sistemática en sus obras. En 1966, en un prefacio a esta obra, A. Freud escribe:

“Si en 1936 bastaba con enumerar e ilustrar los mecanismo del yo, estudiar la cronología y evaluar el alcance desarrollado en conjunto por la organización de las defensas para la conservación de la salud o de la enfermedad, ya no se puede hacer esto hoy sin relacionar las adquisiciones defensivas del yo con sus otros aspectos, es decir, con sus deficiencias primarias, sus aparatos y sus funciones, sus autonomías, etc.,” (1936: 151)

Después del trabajo sistemático de A. Freud trabajaron sobre los mecanismos de defensa O. Fenichel, quien clasifico los mecanismos “patógenos”, M. Klein, quien especifico los “primarios” como la escisión del objeto, la negación de la realidad psíquica, la identificación proyectiva, K. Horney, que dio a conocer otros mecanismos, como la búsqueda de poder, del prestigio, la posesión, la competitividad neurótica, y H. P. Laughlin, quien agrego otros como la idealización, la compensación, la fantasía.

Por lo que se refiere a la relación defensa-enfermedad, la historia del psicoanálisis registra dos posiciones, ambas con sus raíces en la obra de Freud. La primera sostiene una correspondencia entre cualidad de la enfermedad neurótica y cualidad de la defensa, y asume la defensa como criterio característico de la neurosis (donde las formas defensivas asumirían las características de la represión, de la formación reactiva y de la regresión) y de la psicosis (donde las formas defensivas serian negación, aislamiento y escisión)

La segunda posición renuncia a esta correspondencia con base en el principio que enuncio Freud en 1912 cuando, después de describir muchos casos, afirma:

“El psicoanálisis nos ha advertido que debemos resignar la infecunda oposición entre momentos externos e internos, destino y constitución, enseñándonos que la causación de una neurosis se halla por regla general en una determinada situación psíquica que puede producirse por diversos caminos” (1912 [1976: 245])

Los mecanismos de defensaEditar

Los mecanismos de defensa que el psicoanálisis señala entre los más adoptados pueden ser clasificados alfabéticamente de la siguiente forma:

Actuación

Intención de evitar enfrentarse con los propios conflictos inconscientes, buscando soluciones en el plano de la realidad, con el fin de resolver con acciones un conflicto interior que no se quiere reconocer

Anulación

De pensamientos, palabras, gestos o acciones que se logra mediante pensamientos y comportamientos de significado opuesto. Este tipo de defensa tiene un significado expiatorio.

Aislamiento

De un pensamiento o de una experiencia desagradable de la carga afectiva relacionada o del contexto significativo en el que están implantados

Denegación

Defensa ego-distónica, que se niega a reconocer experiencias penosas, impulsos, datos de la realidad o aspectos de sí y del mundo perceptivo. Como actúa en contra del examen de la realidad, este tipo de defensa en ocasiones puede llevar al delirio.

Escisión

Defensa de la angustia determinada por la ambivalencia del objeto, que se divide en “bueno” y “malo” para poder dirigir sobre las partes escindidas los sentimientos opuestos que este inspira.

Formación reactiva

Proceso defensivo que trata de dominar un impulso inaceptable, como por ejemplo un sentimiento agresivo, mediante la intensificación de la tendencia opuesta, como por ejemplo un exceso de solicitud y condescendencia.

Identificación

Con la persona o con el objeto perdido, perpetuando en la propia interioridad alguno de sus rasgos con el fin de calmar la depresión derivada por su perdida.

Introyección

El el sistema del yo del objeto externo para protegerse de la angustia de separación. La introyección es la contraparte de la proyección

Defensa maniaca

Fantasía de omnipotencia, acompañada de euforia, desinhibición, ilimitada confianza en sí mismo, para defenderse de manera reactiva de la depresión, imaginando tenerlo todo bajo control.

Negación

Modalidad por la cual los contenidos reprimidos pueden llegar a la conciencia con la única condición de ser negados con proposiciones que, de acuerdo con los ejemplos de Freud, dicen:

“Ahora usted pensara que quiero decir algo ofensivo, pero realmente no tengo ese propósito” (1925 [1975: 253])

La negación se distingue de la denegación, porque no llega a un verdadero desconocimiento de la realidad interna y externa.

Neutralización

Mecanismo de defensa ego-sintónico que permite “desagresivizar” y “desexualisar” la energía psíquica con miras a su utilización en actividades sublimadas

Defensa Obsesiva

Intención de defenderse de la propia ansiedad mediante rituales y comportamientos meticulosamente controlados con el fin de construir una barrera entre uno mismo y sus propias pulsiones

Defensa Perceptiva

Aumento del umbral perceptivo respecto a estímulos que generan ansiedad o que asumen para el sujeto significado reprochable.

Proyección

Atribuir a otros un aspecto propio que se considera negativo, por lo que el sujeto puede censurarlo en los demás sintiéndose inmune.

Regresión

Defensa de una angustia actual mediante técnicas de gratificación que pertenecen a un estadio psíquico precedente o infantil

Represión

Exclusión de la conciencia de representaciones relacionadas con una pulsión cuya satisfacción estaría en contraposición con otras exigencias psíquicas.

Sublimación

Desplazamiento de una pulsión sexual o agresiva hacia una meta no sexual o no agresiva que encuentra una valorización en el nivel social. S. Freud la describió como:

proceso […] En ella, a las excitaciones hiperintensas que viven de las diversas fuentes de la sexualidad se les procura drenaje y empleo en otros campos, de suerte que el resultado de la disposición en si peligrosa es un incremento no desdeñable de la capacidad de rendimiento psíquico” (1905 [1976: 218])

La sublimación se considera una defensa ego sintónica que encuentra aceptación social.

BibliographiaEditar

Fairbairn, W.R.D (1946)

Fenichel, O. (1945)

Ferenczi, S. (1912)

Freud, A. (1912)

Freud, S. (1905)

Freud, S. (1925)

Hartmann, H. (1927)

Horney, K. (1939)

Klein, M. (1978)

Laughlin, H.P. (1970)

Madison, P. (1961)

Rycroft, C. (1962)

Todos los artículos (5)

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.